Escritos Adolescencia I
RENACER
No reconoces ni a tu propio ser,
le ignoras, y así no va a cambiar nada,
sólo tu sabes lo que quieres
y nadie te va ayudar con tus problemas,
nadie estará allí cuando caigas hasta lo mas oscuro de tu ser,
nadie escepto tu voluntad,
el impulso que te hace vivir,
quizás aunque no quieras,
te acaba por levantar cada mañana,
cada día de tu vida igual,
no hay descanso para la voluntad,
moldea la materia hasta volver a empezar,
finges que no te das cuenta de nada,
hasta que el dolor exalta en tí,
extrañado intentas evadirte
sólo tu eterna voluntad puede quedar,
nada más importante hay en ti,
se escapan tus temores, complejos y dudas,
nada más que con tu último suspiro,
que no tu ultima voluntad,
con ese suspiro no haces más que volver a empezar,
transformas las heridas,
dimensionas tu cuerpo etéreo,
hasta volver a respirar.