- Inhalar silenciosamente con Sooooo
- Exhalar silenciosamente con Hammmm
El Meditador es la existencia misma. No tiene forma, ni cualidades, ni pasado ni presente, ni futuro. La meditación So ham cuenta con todos los beneficios de la meditación con mantras, pero además resulta un potente reactivador del sistema nervioso, que purifica y equilibra los canales energéticos del cuerpo y, gracias a la armonía que un correcto flujo energético nos ayuda a elevar la conciencia a un plano superior, lejos de las polaridades que nublan la mente. Esta técnica se basa en dirigir la atención hacia uno mismo y repetir con nuestra voz interior So ham. Que es llamado muchas veces “el mantra que no se recita”, porque no es tanto una frase que debemos pronunciar, sino más el sonido que nuestro cuerpo produce naturalmente al respirar:
Uno debe sentarse en un lugar tranquilo en una posición cómoda con la espina dorsal recta. Empiece su práctica con una inhalación naturalmente. A medida que lo haga, en silencio diga “So”. Cuando exhale naturalmente, diga en silencio “Ham”. No trate de controlar la respiración. Deje que entre y salga naturalmente. A medida que lo haga, mírelo con su mente y repita el mantra SoHam.
Repite “So” mentalmente cuando inhales y “Ham” mentalmente cuando exhales, se hace sin que se muevan los labios mientras se respira.
Al comienzo de tu práctica, observa simplemente el aliento de vez en cuando. El sonido de Hammmm… debe prolongarse más que el sonido de Sooooo…pues éste aumenta el efecto de la relajación. La transición entre respiraciones carece de pausa y debe ser fluida, llana, sin esfuerzo.
Si te concentras en el aliento, notarás que gradualmente se vuelve cada vez más lento a medida que la concentración se hace más profunda. El objetivo de todo maestro en meditación es lograr que el espacio entre el so y el ham crezca. Gradualmente la repetición de Soham cesará cuando exista una concentración profunda.
Este mantra calma y enfoca la mente preparándonos para meditaciones más profundas.
El “So-Ham” debe hacerse al principio durante al menos 5 minutos, nunca se extienda demasiado o fuerce los periodos de tiempo. Con la práctica diaria, se tornará más fácil, y lo hará automáticamente durante períodos más largos de tiempo.
Las personas respiramos un promedio de 22.000 veces por día. Si pudiéramos alcanzar un estado de conciencia superior en tan sólo un pequeño porcentaje de estas respiraciones, la claridad mental que alcanzaríamos sería suficiente para modificar significativamente nuestro estilo de vida. El estrés, sencillamente, desaparecería.
(SIN MAS SE PROPONE, LEJOS DE PRETENSIONES, AUNQUE SOLO SEA UNA FORMA POETICA DE CUALQUIER MANTRA.)